La homeopatía es considerada por el mundo científico una pseudociencia. Esta medicina alternativa Fue desarrollada por el médico sajón Samuel Hahnemann (1755–1843) a principios del siglo XIX y está basada aún en la teoría de los humores hipocrática, cuyo arsenal terapéutico contaba con la sangría y la purgación como armas principales. Se basa en los principios de que lo semejante se cura con lo semejante (similia similibus curantur), y de dilución extrema. Los remedios homeopáticos se preparan diluyendo progresivamente una sustancia y sacudiendo repetidas veces la disolución (potenciación o dinamización); la dilución llega a alcanzar tal grado que no queda ni una molécula de la sustancia original. El proceso consiste en la disolución de una pequeña cantidad de una sustancia en agua, alcohol o lactosa hasta que no queda ni una molécula, ya que, según los homeópatas, el compuesto es “energéticamente más potente” cuanto más diluido esté el principio activo. Los productos homeopáticos, ésos de venta en farmacias, no contienen principio activo alguno, así que no pueden tener ningún efecto farmacológico. En un estudio publicado en la revista médica The Lancet por científicos suizos y británicos se llegó a la conclusión de que “La homeopatía no es más efectiva que las sustancias que carecen de acción terapéutica o placebos”. (ABC-03/09/2005)A Pesar de todo ello, se sigue apoyado esta pseudociencia por instituciones públicas del país. La última noticia sobre estos apoyos nos la trae, por ejemplo, El Correo Digital:
“El último ejemplo de irresponsabilidad pública y profesional lo darán la semana que viene el Gobierno Canario, el Parlamento de Canarias el Cabildo de Tenerife, Caja canarias y el Colegio de Médicos de Santa Cruz de Tenerife, al avalar las II Jornadas Científicas de Homeopatía. El encuentro cuenta con el interesado apoyo de los homéopatas Laboratorios Boiron, Laboratorios Biótica, Laboratorios IberHome, Laboratorios Heel, Laboratorios Lehning y Dr. Reckeweg & Co España. Se celebrará el 2 y 3 de octubre en el edificio de Tenerife de la Presidencia del Gobierno canario y, según el programa, “contará con la presencia de las primeras autoridades institucionales”.
Ya va siendo hora de que alguien diga las cosas claras. En temas de salud se hecha de menos un anuncio como ese que aparece en televisión de Aquaboa: “Beber agua es bueno … es tan bueno beber agua del grifo como de la botella más cara del mundo”, pero a la inversa, claro.
Si alguien colgase un cartelito en las recepciones de las consultas médicas que dijese “La homeopatía tiene la misma eficacia que el agua de Lourdes a la hora de curar una enfermedad” comenzaríamos a poner las cosas en su sitio. Pero esto no ocurre, y ya hay mucha gente que cree que es un remedio efectivo. El tiempo de impunidad está dándole a esta pseudociencia una categoría que no se corresponde con su eficacia.
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